Pregunta a cualquiera que haya visitado los Dolomitas más de una vez en qué época prefiere ir. Con una frecuencia sorprendente, la respuesta no será julio ni agosto. Será septiembre, o mejor aún, la primera quincena de octubre. La razón es sencilla: en otoño los Dolomitas son casi los mismos en cuanto a paisaje, pero radicalmente mejores en cuanto a experiencia.
Menos gente. Precios entre un 20 y un 40% más bajos. Las restricciones de tráfico levantadas. Los refugios aún abiertos pero sin las colas del verano. Los bosques de alerce convertidos en un incendio de amarillo y naranja que contrasta con la roca blanca de los picos. Y una luz de atardecer que en verano no existe: más cálida, más larga, más horizontal.
Septiembre vs. Octubre: cuál elegir
Septiembre
- Tiempo más estable y soleado
- Todos los refugios abiertos
- Teleféricos en funcionamiento
- Todavía algo de turismo (primera quincena)
- Lago di Braies sin restricciones
- Temperaturas agradables (10-18°C en valle)
Octubre
- Colores otoñales en su máximo esplendor
- Muchos menos turistas
- Precios más bajos del año
- Algunos refugios cierran a mediados de mes
- Riesgo de primeras nevadas en altura
- Temperatures más frescas (5-12°C en valle)
La recomendación: si tienes que elegir un momento concreto, la primera semana de octubre es la combinación perfecta entre colores otoñales máximos, tiempo todavía razonablemente estable y turismo casi inexistente. Los larices —los únicos pinos caducos de los Alpes— están en su color más intenso y el contraste con la roca blanca de los picos es simplemente irrepetible.
Los mejores lugares en otoño
1. Lago di Braies en octubre
En verano, el Lago di Braies tiene el turismo más masificado de todo el macizo. En octubre, los bosques que lo rodean se tiñen de amarillo y naranja, las restricciones de tráfico han desaparecido y puedes aparcar a 50 metros del agua. La temporada de barcas ya habrá terminado (suele cerrar a finales de septiembre), pero el paseo circular y la fotografía del lago son perfectamente posibles. La imagen del reflejo del Seekofel en el agua turquesa con los árboles otoñales alrededor es una de las más espectaculares de los Dolomitas.
2. Alpe di Siusi en el cambio de color
La Alpe di Siusi tiene en septiembre algo que no existe en verano: el contraste entre los pastos que empiezan a amarillear, los abetos que conservan su verde y las paredes verticales del Sassolungo ya cubiertas con una fina capa de nieve. Las vacas y los caballos todavía pastan en los prados antes de bajar al valle. Los refugios están abiertos pero tranquilos. Es la versión más auténtica de lo que fue siempre esta altiplanicie.
3. Val di Funes al atardecer
La iglesia de Santa Magdalena en Val di Funes, con las Odle al fondo, es la imagen más replicada de los Dolomitas. En verano, el prado delante está verde y brillante pero lleno de fotógrafos. En octubre, el prado está dorado, hay niebla matutina que sube desde el valle y, si tienes suerte, una capa de nieve nueva sobre las Odle. La fotografía cambia completamente.
4. Passo Giau y el amarillo de los larices
Los larices que rodean el Passo Giau se convierten en octubre en un tapiz amarillo que envuelve los prados alpinos. En combinación con la roca gris de Ra Gusela y el cielo azul de otoño, el resultado es una paleta de colores que no existe en ningún otro mes del año. Es uno de los paisajes más buscados por los fotógrafos de naturaleza europeos.
5. Cortina d'Ampezzo y el Törggelen
En otoño, el Alto Adigio celebra el Törggelen: la tradición de visitar las granjas locales para probar el vino nuevo (Nuier Wein), la castañas asadas, el Speck, el Kaminwurz y los productos de temporada. Alrededor de Cortina y en los valles del Tirol del Sur, entre septiembre y noviembre, muchas granjas y restaurantes de montaña participan. Es la experiencia gastronómica más auténtica que puedes tener en los Dolomitas.
Ventajas e inconvenientes del otoño
✓ A favor
- Sin restricciones de tráfico en ningún punto
- Precios 20-40% menores que en agosto
- Aparcamiento fácil en todos los accesos
- Colores únicos de los larices y bosques
- Rutas sin aglomeraciones
- Luz más cálida y fotogénica
- Experiencia auténtica del territorio
✗ En contra
- Tiempo menos predecible que en julio
- Algunos refugios cierran en octubre
- Días más cortos (oscurece antes)
- Posibles cierres de algunos pasos en oct
- Temperatura baja, especialmente de noche
- Temporada de barcas en Braies cerrada
Qué llevar en otoño
- Ropa por capas: Las temperaturas en altura pueden bajar a 0°C incluso en septiembre. Lleva forro polar, cortavientos y en octubre también ropa impermeable.
- Botas de senderismo: No es opcional. Con las primeras heladas, los senderos pueden estar resbaladizos.
- Crampones ligeros (en octubre): Si piensas ir a pasos por encima de 2000 m, lleva microcampones. Las primeras nevadas pueden estar sin limpiar.
- Reserva con antelación: Aunque hay menos turismo, los alojamientos de calidad en Cortina y Val Gardena se llenan incluso en otoño los fines de semana.
Cuándo abren y cierran los refugios
- Finales de junio – mediados de septiembre: Todos los refugios abiertos
- Mediados de septiembre – finales de septiembre: La mayoría abiertos, algunos solo fines de semana
- Octubre: Solo los refugios más accesibles (con teleférico o en ruta principal)
- Consulta siempre en el sitio web del refugio específico antes de salir
La información completa está aquí
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